ENTRENAMIENTO Y FITNESS

Rocío Maraver. A Día De Hoy

Esto deriva, según cuenta la especialista, en que “se liberen las moléculas de glucosa de una forma más lenta, por lo que la subida de glucosa en sangre no es tan rápida. Que esto suceda de esta manera ayuda a que las reservas de energía nos duren mucho más tiempo para que así podamos utilizarlas a lo largo del día y, además, hacen que esa comida nos sacie mucho más”, remata. A la hora de reconciliarnos con ellos, la especialista señala que la mejor forma de hacerlo es “incluirlos varias veces a la semana, bien como acompañamiento o como plato principal, como serían unas lentejas con arroz y verduras”. Además, recalca que perderles ese relativo miedo a los hidratos incluso puede ayudarnos ser perseverantes con nuestro objetivo de comer sano, ya que “la relación que tengamos con la comida puede mejorar mucho si nos reconciliamos con ellos y dejamos que entren en nuestra dieta por lo menos un par de veces a la semana. Esto creará más adherencia a la dieta y, seguramente, la persona se sentirá más cómoda para seguir con su objetivo de pérdida de peso y, lo que es más importante, será capaz de mantenerla a largo plazo y no recuperar los quilos perdidos”.

  • Carbohidratos: el resto
  • Quemadores de grasa
  • Acentuar las series excéntricas
  • Realizar el movimiento tantas veces como sea necesario
  • Triglicerídeos ³ 150 mg/dl
  • Burpees alternos con fondos de rodillas (2º Variación)

10 Formas Correctas De Llevar Una Dieta Balanceada Sin embargo, a medida que los conocimientos sobre nutrición van evolucionando, descubrimos que, por ejemplo, no es buena idea contar calorías si quieres adelgazar (o ser feliz) o que una dieta que te hace perder peso en poco tiempo no es la clave para ser una persona saludable y mantener una alimentación equilibrada. En resumen: no, no deberías eliminarlos de tu dieta y no, no son prescindibles. Además, matiza que “que engordemos o no, no sólo se correlaciona con la ingesta de estos nutrientes. Es mucho más importante combatir el sedentarismo y que practiquemos actividad física a diario para bajar de peso que desterrar de nuestra alimentación el arroz, la pasta, el pan integral o las legumbres”.

De hecho, señala un dato muy interesante, y es que “según las recomendaciones que da la Escuela de Salud Pública de Harvard en su guía El plato saludable, que es donde la mayoría de nutricionistas nos estamos basando ahora, un tercio de nuestro plato diario debería corresponder a los hidratos de carbono”. Traduciendo esto a cómo afectan a nuestro organismo, la especialista cuenta que “se digieren muy rápido, provocando una subida veloz de los niveles de glucosa en sangre. Después de esta subida (hiperglucemia), viene la hipoglucemia, que nos da sensación de falta de energía. Un exceso de hidratos de carbono puede acarrear que aumenten nuestras reservas de grasa”, sentencia. Asimismo, nos cuenta que “cuando digerimos hidratos de carbono en nuestro aparato digestivo, los convertimos en glucosa, que es esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso central. Además, interviene en el metabolismo de las grasas y de las proteínas, evitando que éstas se oxiden, para que podamos asimilarlas bien”. La nutricionista señala que “sí es cierto que un exceso de hidratos de carbono hace que creemos depósitos de grasa una vez que nuestro cuerpo ha llenado sus depósitos de glucógeno en el hígado y en el músculo”, pero, de nuevo, es preciso recalcar que nada es bueno en demasía.

Maraver. “De hecho, si hiciéramos actividad física por la tarde, incluir una pequeña ración en la cena, como un poco de pan integral o una patata cocida, nos ayudaría a restaurar nuestras reservas de glucógeno. Más que el momento en el que los tomamos, lo realmente importante es las cantidades y el estilo de vida que llevemos (más activo o más sedentario)”, aclara. De hecho, son muy importantes para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, ya que como explica Maraver, “son la principal fuente de energía para nuestro organismo y por eso están presentes en casi todos los alimentos, ya que es lo que necesitamos para poder realizar las actividades diarias de nuestra vida cotidiana. Metabolismo basal total . Un gramo de carbohidratos nos proporciona 4 kcal de energía”, expresa. El tema de los colores va por las salidas de los mismos (cada tres meses puede haber un color nuevo, que desplaza a uno “antiguo”) y por las distribuidoras. Como explica Rocío Maraver, “son los monosacáridos, los disacáridos y los oligosacáridos. Están presentes en las harinas refinadas, en los famosos azúcares añadidos, en los zumos, en los refrescos o en la leche y lactosa. Debido a que suelen estar presentes en los productos procesados, es esencial que revisemos bien las etiquetas de los productos que echamos en nuestra lista de la compra”.