ENTRENAMIENTO Y FITNESS

Dieta Para Adelgazar: El Factor Más Importante Para Que Funcione Es La Adherencia

  1. Crossfit-complejos, que incluyen este ejercicio
  2. Amortiguación alta (peso y rodilla)
  3. Magnum Acid: isómero de alta calidad para acelerar el metabolismo (1700 mg)
  4. Deseo de sumo
  5. Una cinta de correr debe estar garantizada

Efecto del ejercicio preprandial sobre el metabolismo.. Y aquí debo volver la vista atrás a la palabra profesional entrecomillada de más arriba: en ocasiones nos podemos encontrar con médicos o profesionales del sector sanitario y que realizan afirmaciones tan sorprendentes y llamativas como peligrosas, como podemos ver en el siguiente artículo de una médica de familia en el que, entre otras cosas, encontramos afirmaciones como que “no importa que nuestra dieta sea dieta desequilibrada porque sólo son uno o dos meses”. Si nuestro objetivo es perder grasa, existe un porcentaje mínimo y uno máximo en cuanto al número de calorías que podemos reducir de nuestra ingesta diaria. Si cuando comenzamos nuestra dieta nos fijamos como objetivo perder diez kilos en un mes, nos estaremos fijando un objetivo poco realista, ya que implica una gran pérdida de peso en muy poco tiempo. Cada cierto tiempo debemos recalcular y reajustar nuestra dieta. En términos de pérdida de peso lo que se puede considerar como razonable es una pérdida que ronde como máximo los cuatro o cinco kilos al mes (lo normal puede estar en torno a unos tres kilos por mes para que sea una pérdida gradual y genere una adherencia que mantengamos con el paso del tiempo).

Por desgracia, esto que digo ocurre con mucha más frecuencia de la que sería deseable.

Woman in a white sweater pouring green syrop into glass Hablar de adherencia en lo que a dietas se refiere significa hablar de que esas pautas nutricionales que hemos iniciado hace más o menos tiempo, seamos capaces de mantenerlas con el paso del tiempo. Digo esto porque es muy habitual ver dietas tipo “pollo-verdura-fruta” y que no salen de ahí. Esto puede ocurrir porque la dieta que nos hayan prescrito (sí, la que decíamos de 1500 Kcals) no suponga una disminución de Kcals suficiente como para que nos produzca una pérdida significativa de peso. Por desgracia, esto que digo ocurre con mucha más frecuencia de la que sería deseable. Que la persona que recibe la dieta pierda peso de forma muy rápida, cosa que suele ocurrir porque esas X calorías de la dieta son insuficientes por su constitución y por tanto la dieta es muy agresiva, lo cual no sólo no va a generar adherencia alguna, sino que muy probablemente en el momento en que se abandone esta dieta se produzca el efecto rebote. El segundo de los casos suele ocurrir cuando nos dan una dieta sacada de google de forma genérica con el título en la hoja de “Dieta de 1500 Kcals” (digo 1500 por poner un número).

Sin ser el factor principal a la hora de hablar de dieta, necesitamos que cada dieta sea calculada de forma individual para adaptarse a las necesidades de cada persona. Aunque son dos factores diferentes ambos pueden estar relacionados, de tal forma que si estamos rodeados de un ambiente obesogénico (hace poco realizamos un artículo al respecto), nos será más difícil reducir las posibilidades de “patinar” en nuestra dieta y más fuerza de voluntad deberemos tener. Una de las claves para que seamos capaces de seguir la dieta con el paso del tiempo es que la vayamos variando cada cierto conforme se van produciendo las adaptaciones y cambios en nuestro cuerpo: si estamos siguiendo una dieta para perder grasa, llegará un punto en que nuestro metabolismo basal disminuya hasta tal punto que, si queremos continuar bajando, debamos reajustar la dieta. Y ahí es dónde entra en juego la adherencia, quizás el efecto más importante que una dieta puede tener en nuestra salud, ya que no sólo va a significar que hayamos conseguido perder esos kilos de más, sino que va a generarnos una serie de adaptaciones que nos permitan continuar manteniendo los hábitos alimenticios introducidos durante el periodo que hemos estado a dieta.

Hablar del éxito o fracaso de una dieta normalmente se asocia a la consecución de los objetivos iniciales que se plantearon cuando la persona decidió ponerse a dieta, pero no debemos pararnos ahí. Sin embargo, en los últimos años la corriente del nutricionismo se ha ido encaminando a buscar la calidad de la comida por encima de las calorías. Recomienda PROFESIONALES (sí, en mayúsculas, de los que hacen las cosas bien), no dietas de “copia-pega”. Que dicha dieta no le funciones a esa persona y o bien no pierda peso o bien incluso hasta lo gane, con lo que terminará por abandonar la dieta sin que ésta haya generado adherencia alguna. La adherencia es el efecto más importante cuando hablamos de seguir una dieta y de que ésta sea efectiva a largo plazo, pero quizás haya gente que se pregunte qué es exactamente la adherencia en el concepto de dieta. Por tanto, dado que la adherencia son los patrones y pautas que somos capaces de mantener con el paso del tiempo, debemos hacer un pequeño listado con algunos de los factores que podrían dar al traste con esta adherencia y provocar que no se genere el efecto deseado y, por tanto, la dieta seguida pierda eficacia o, en casos extremos, se produzca el tan temido efecto rebote.

No significa que continuemos con la misma dieta, sino que hayamos sido capaces de adoptar unos patrones de alimentación en base a la dieta que en su día comenzamos. Un buen dietista-nutricionista os hará un cuestionario completo y un estudio previo antes de pasar a pautaros una dieta, para poder ajustarla lo más posible a vuestras necesidades. La falta de resultados visibles en nuestra puede ocurrir por dos motivos principalmente: o bien porque no hemos cumplido con la ingesta de calorías y nos hemos saltado la dieta o bien porque no está bien diseñada y acorde a nuestra necesidades. Metabolismo basal adulto . Como resultado, me decidí por el Inventario de temperamento thibaudeau y caracteres (Cloninger Temperament and Character Inventory), que fue bien recibido en la comunidad científica y probado en cientos de atletas. Así nos aseguraremos que la reestricción calórica sea la adecuada y no sea ni muy agresiva (con lo que generaría una sensación de hambre insostenible) ni muy laxa (con lo que o bien no produciría pérdida de peso alguna o si la produce sería muy lenta y provocaría hastío y abandono de la misma).